CARTA ABIERTA A BABY ETCHECOPAR

CARTA ABIERTA A BABY ETCHECOPAR

Si bien dudo que la leas, es una de esas, quién sabe, alguien te avisa y la lees.

En el 2000 te vi en El ángel de la medianoche y, en ese primer programa, me pareció bien el personaje que componías. Después, caí en cuenta de que no era un personaje, que eras vos, así no más de grosero y chanta. Pero, bueno, hay audiencia (y televidencia) para todo y con no verte, listo. Chau che.

La joda es que seguiste siendo cada vez más chanta y más insufrible. No se me ocurriría —¡jamás!— sugerir que te censuren. La libertad de prensa nos expone, incluso, a tarados como vos. Pero está por sobre ambos.

Ahora andás llorando y haciéndote el payador perseguido porque parece que te van a pegar una patada en el culo en la radio. ¿Y tenés el tupé de decir que sos un profesional, que tenés 66 años y 35 de profesión y no vas a aceptar que nadie te toque el orto? ¡Pensá que estuviste mucho más tiempo del que te hubieras merecido! Pero ya estás en edad de jubilarte y dedicarte a otra cosa menos dañina.

Ya que de actor (pésimo, además) te hayas puesto en periodista me pareció una aberración. Que de periodista te hayas puesto en editorialista pontificante de verdades gris oscuro ya me parece una excesiva falta de respeto.

Que desde tu tilinguería de supuesto banana de zona norte te refieras a tu prójimo, que también lo es mío, como negro de mierda y defiendas el armamentismo y la ley del talión como norma, llega a parecerme una hija de putez.

Supongo que a esta altura del partido ya estarías diciendo “Qué carajo me importa lo que a vos te parezca”. Y es una pena, porque algunos de mis alumnos aprendieron muy bien de lo que a mí me parecía. Igual sigo.

Como tantos otros giles que hablan porque sí (o porque les pagan) te hacés el escandalizado por y difundís como verdad suprema lo que “se afanaron Cristina y los suyos” siguiendo la línea que estableciera el otro impresentable (aunque con más carpeta que vos) de Lanata.

Los idiotas útiles a la represión y a los ladrones disfrazados de empresarios jamás hacen referencia a las verdaderas deudas contraídas a costillas del país y los auténticos afanos vergonzosos y vergonzantes que se llevaron directamente a sus cuentas en el extranjero. No en bolsos, ni en camiones, ni en aviones… simplemente de un plumazo artero, escondido, disimulado.

Cuando se tengan los números finales de cuánto entró a las arcas del estado y cuánto se fue del último préstamo del FMI vamos a hablar más claro del tema.

No voy a defender ni a Cristina ni a ninguno de los acusados. Para eso está la justicia. Pero otra cosa que nos diferencia es que para mí todos somos inocentes hasta que se demuestre la culpa, mientras que para vos, como para muchos que no tienen ni idea de lo que es la democracia ni el derecho, cada uno debe demostrar su inocencia, gil.

A Alberto Fernández tampoco lo debo defender. No creo que a él le interese perder un minuto con un ganso tarambana como vos. Así que seguí tranquilo. Siempre vas a tener a tus corifeos, esa runfla de pelafustanes que le hacen coro al boludo del grupo. 

Lo que se me ocurrió sugerirte, en el supuestísimo y remoto caso de que me leas, es que vuelvas a hacer el personaje primigenio y maltrates a las amas de casa y gansos noctambularios que te llamaban para que los verduguees. Si es la voluntad de ellos, que se la banquen. Pero déjate de decir pavadas atentando contra la proyección del país. Los tarados como vos son muy dañinos a la hora de convocar la voluntad de la gente para superar las situaciones complicadas como las que vienen, herencia de Macri, de Cristina, de Néstor, de De la Rua… hasta llegar a los hijos de puta de los milicos que, además de matar y hacer desaparecer (que es lo mismo o parecido) a miles de buenos tipos, empezaron a socavar la economía del país constituyendo deudas espurias que, de cualquier modo, hubo que pagar ¿Y quién terminó de pagar?

Y ahora, un gobierno DEL PUEBLO, elegido POR EL PUEBLO PARA resolver el hambre DEL PUEBLO, deberá pagar, una vez más, los gastos de la fiesta de los que los usan de forros.

Volvé a maltratar amas de casa. Ya estás viejo para hacerte el “enfant terrible”. A la Argentina que queremos no le sirven los tilingos desclasados disfrazado de clasistas para morfar, como vos.

Oscar Boubée