Ayotzinapa, un aniversario más cerca de la verdad y el dolor.
Por Mauricio Francolino*
La desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa definió al 26 septiembre como otro día de lucha por los derechos humanos en México. En este sexto aniversario, la campaña se balancea entre la verdad y el dolor que genera la identificación de uno los jóvenes, a través del hallazgo de un resto óseo. El Equipo Argentino de Antropología Forense, como perito de los familiares, ha desarrollado un trabajo central “hacia la verdad”.
La última novedad se conoció hace dos días a través del diario El País. El medio mexicano informó que en Diciembre de 2014 investigadores extrajeron fragmentos óseos de la barranca La Carnicería de Cocula (mismo lugar donde años después se encontraron otros restos para identificar un normalista) pero la Procuradoría General de la República (hoy Fiscalía), dependiente del ex Presidente Peña Nieto, "nunca ordenó un análisis genético de los restos" y tampoco "siguieron la búsqueda". Otra de las estrategias utilizadas para mantener la hoy descartada "verdad historia".
El cruento hecho de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa ocurrió el 26 de Septiembre de 2014. Todo comenzó cuando alumnos, de entre 17 y 25 años, de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” viajaron a la ciudad de Iguala para “tomar” colectivos con los cuales ir a la conmemoración de la masacre de Tlatlelolco. Entre esa noche y la madrugada del 27 ellos también se convirtieron en víctimas de las fuerzas de seguridad. “Uno de los más emblemáticos episodios de violación de a los derechos humanos en la historia reciente de México”, según indican en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro ProDH), uno de los representantes legales de las familias.
Ante la consulta de cómo pudo ocurrir una desaparición de tal magnitud, el Director Ejecutivo (y miembro fundador) del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), Luis Fondebrider, expresó: “La principal razón es el miedo a hablar porque te puede pasar lo mismo” por la falta de instituciones confiables que brinden seguridad al ciudadano que tiene información, y también la “ineficacia en las investigaciones”. “México está en un contexto muy complejo”, agregó y puntualizó “ya nadie cree en el Estado y la violencia está en cada orden de la vida”. Esto fue en el marco de una conferencia de prensa (la pregunta fue realizada por este cronista) desarrollada en el Posgrado de Periodismo de Investigación de la Universidad del Salvador y la Editorial Perfil.
En esta conmemoración, como cada año, diferentes organizaciones desarrollan la campaña “43 días por los 43” que en esta oportunidad tiene el lema “Ayotzinapa: Hacia la verdad”. Este sábado, el aniversario tendrá como acto central una marcha desde el Ángel de la Independencia (en Paseo de la Reforma) hasta el Zócalo (Centro Histórico y sede del Gobierno) de la ciudad de México.
“Impulsar y presionar a las autoridades para que nos puedan decir qué ocurrió exactamente con los jóvenes y dar certeza a las familias” es el eje central de la campaña, expresó al medio la Octava Melissa del Pozo, integrante del colectivo de periodistas independientes Marchando con letras.
Esa ONG optó por leer cada día, por redes sociales, un segmento de su libro “Ayotzinapa: La Travesía de las Tortugas”, que relata la vida de los normalistas desde la perspectiva de quienes los buscan. Empezaron el 14 de agosto con el capítulo “El canto de Abelito”, dedicado a Abel García Hernández. Allí se lo recuerda cantando y bailando, junto a su sobrino de dos años, en la cocina de su casa que simula ser un concierto colmado de público.
“El superman bailador” es el capítulo sobre Christian Alfonso Rodríguez Telumbre. El joven fue identificado genéticamente, en Junio pasado, a través de un fragmento óseo encontrado en la Barranca La Carnicería de Cocula. Eso queda a más de un kilómetro del lugar indicado como destino final de los estudiantes por parte de la Procuraduría General de la República (PGR), durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto.
Sobre este hallazgo Mercedes Doretti, directora para Centro y Norte América del EAAF expresó: “Se analizaron más de 130 huesos, 32 eran humanos y solo 2 no mostraban alteración térmica”, a partir de los cuales se pudo identificar a Christian. Los restos estaban “depositados en superficie, severamente fragmentados y desparramados en un radio de 200 metros”, graficó la escena.
Otros formatos de difusión son a través de la música, videos animados, ilustraciones y artículos de opinión. El Centro ProDH y la radio de la Universidad Iberoamericana optaron por una serie de podcasts. “Hallar el resto de un normalista en un lugar diverso confirma que la PGR mintió para cerrar el caso precipitadamente. La decisión política fue no atender nada que pudiera debilitar aquella versión oficial”, denuncia en uno de sus episodios.
Este tramo del audio refiere a la denominada “verdad historia” que afirmaba que los estudiantes habían sido confundidos con una banda enemiga de los narcotraficantes “Guerreros Unidos”, quienes asesinaron e incineraron los cuerpos en el basural municipal de Cocula, y luego arrojaron los restos en bolsas al río San Juan.
Otros avances judiciales en el caso son la detención de José Ángel Casarrubias “El Mochomo”, acusado de haber sido el autor intelectual y quien dio la orden de secuestrar y desaparecer a los normalistas. También el pedido de captura por delitos de desaparición forzada, tortura y delitos contra la administración de justicia de Tomás Zenón, ex Director de la Agencia de Investigación Criminal en el Gobierno anterior, indicado como el “arquitecto de la verdad histórica”. Y la entrega voluntaria del ex titular de la Policía Federal Ministerial, Carlos Gómez Arrieta, acusado de cometer actos de tortura contra un involucrado (integrante de Guerreros Unidos) en la desaparición de los normalistas.
Hace seis años, en aquella cruenta jornada hicieron desaparecer a 43 jóvenes estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, pero también hubo 6 personas asesinadas (3 eran normalistas), y otras 40 resultaron lesionadas. “Más de 180 civiles fueron víctimas directas de violaciones a derechos humanos y otras 700 de manera indirecta, considerando a los familiares de los agraviados”, según el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.
* Periodista. Cursando Posgrado de Periodismo de Investigación USAL-PERFIL

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