Día Nacional del Panadero

Día Nacional del Panadero

Cada 4 de agosto se celebra el Día Nacional del Panadero, en conmemoración al 18 de julio de 1887, una fecha en la que se fundó en Buenos Aires la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos, el primer sindicato nacional de la profesión.

Dicha institución nació por iniciativa del italiano Ettore Mattei, quien se destacó como uno de los organizadores del movimiento obrero y el movimiento anarquista en Argentina. Fue la primera sociedad de resistencia y solidaridad de clase basada en los principios de la acción directa y la huelga revolucionaria.

Errico Malatesta, otro famoso anarquista italiano que residió en el país entre 1885 y 1889, redactó sus estatutos: resaltó la importancia que tiene la organización federal tanto lugareña como regional y territorial. Y señaló la tendencia a llegar a una Federación Regional Argentina de Trabajadores, así como también a la solidaridad internacional.

El pan, además, tiene una historia milenaria que trasciende fronteras. Su nombre, en griego, significa «todo», porque durante siglos fue el alimento básico y central de distintas civilizaciones. Los egipcios descubrieron la fermentación de la levadura; los griegos sumaron miel y nueces; y los romanos perfeccionaron el arte de amasar con maquinarias rudimentarias, creando incluso el primer colegio de panaderos del que se tenga registro. Desde entonces hasta hoy, el pan no ha dejado de representar unión, sustento y encuentro.

En este día especial, el homenaje se extiende a cada trabajador panadero que comienza su jornada mientras la ciudad duerme, que pone las manos en la masa con vocación y esfuerzo, y que, sin saberlo, hornea mucho más que pan: hornea parte del alma de los pueblos. Porque en cada factura, en cada librito o cremona, hay una historia que se sigue contando, con aroma a lucha, a historia y a hogar.