SALUD, DINERO Y AMOR
Del amor hablaremos otro día. Hoy nos centraremos en dos de estos deseos tan naturales al momento de hacer brindis en momentos festivos y que por una situación totalmente antagónica -sin dudas este momento no tienen nada de festivo para nadie- tienen plena vigencia y acaparan la atención de todo el mundo.
Por especial conveniencia del capitalismo, sus cultores han forzado y tratan de forzar el análisis de la realidad bajo el paradigma de una dicotomía binaria casi insalvable y excluyente de cualquier otra/otras variable/s.
Con una soberbia necedad manifiesta, el postulado que presentan es CAPITALISMO o COMUNISMO, reemplazando en algunos casos comunismo por socialismo.
Incomprensiblemente, hacen coros y apoyan estos postulados pobres casi de solemnidad que vaya a saberse por qué trauma insospechado niegan su condición y origen sumando sus voces a la defensa del capital que jamás les ha dado nada, al que no conocen ni de lejos y que los ignora de manera sistemática.
Con una mirada cerril que no permite comprender todo lo que hay detrás de un político, meten a todos en la misma bolsa de gatos y despotrican como si realmente el problema fueran ellos. Los políticos, digo. Mientras tanto, los verdaderos responsables quedan fuera del ojo de la tormenta gracias a las pavadas de estos idiotas útiles que contribuyen cambiando el foco del análisis de acuerdo a las instrucciones de sus amos o, quizás, queriéndose granjear sus simpatías.
En su mensaje al país del domingo (29/03/2020), el presidente Alberto Fernández hizo clara referencia a los grandes millonarios de la Argentina enviando un mensaje que, si bien no expresamente identificado, expone a Paolo Rocca y familia, poseedores de una fortuna superior a los USD 9.000 millones, dueños de Techint, entre otras empresas, y que habría dado a conocer el despido de unas 1.400 personas ante la retracción generada por la cuarentena.
Alberto Fernández fue claro. Hay empresas que no van a perder. Simplemente van a ganar menos. Y así como en un momento supimos ayudarlos a enfrentar algunas situaciones si hoy tenemos que exigirles un cambio de actitud, lo haremos. Palabras más, palabras menos.
Lo sorprendente es que, según la revista Forbes, las 50 fortunas más grandes de Argentina acumulan unos USD 70 mil millones. Lo terrible es que de esas 50, 37 son de empresarios ligados al expresidente Macri y suman casi USD 60 mil millones. Imagínense que, si en su momento, no supieron o no quisieron ayudar a su amigo, mucho menos lo querrán hacer ahora.
Los estúpidos lacayos de estos millonarios no entienden o no quieren entender que sus amos pueden vivir el resto de sus vidas y las de sus descendientes sin que se inmuten por pandemias, pestes o cosas parecidas. Ellos pueden vivir en sus palacios presurizados, desinfectados, perfumados y con talquito mientras el resto debería trabajar para que no pierdan plata. Ellos, claro. No los trabajadores.
Si bien algunos la identifican como de autor anónimo y nacida durante la Guerra Civil Española y otros se la adjudican al chileno Víctor Jara, el verdadero autor fue el español Chicho Sánchez Ferlosio. Me refiero a la canción “La hierba de los caminos” o “Que la tortilla se vuelva” que en una de sus estrofas dice:
“Cuándo querrá el Dios del cielo
Que la tortilla se vuelva
Que los pobres coman pan
Y los ricos mierda, mierda.”
Quizás en ese momento las cosas cambien y aprendamos a compartir. El pan, claro.

Redaccion

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