Celiaquía
El 5 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Enfermedad Celíaca, instituido con el fin de concientizar a la comunidad sobre esta patología y promover la búsqueda de soluciones para las personas afectadas. A través de la Ley 26.947 se establece en Argentina el Día Nacional del Enfermo Celíaco, en adhesión al día internacional.
La enfermedad celíaca es la intolerancia total y permanente a las proteínas contenidas en el gluten de los cereales trigo, avena, cebada y centeno (TACC). Cuando una persona celíaca consume algún alimento con gluten, su intestino se daña y se vuelve incapaz de absorber nutrientes necesarios para mantener saludable al organismo. En la actualidad, es considerada la enfermedad intestinal crónica más frecuente, se estima que en el país cada 100 personas hay 1 celíaco.
Las características propias de la enfermedad condicionan la calidad de vida de las personas afectadas y de sus familias. Una vez diagnosticada, su tratamiento consiste únicamente en una dieta estricta de Alimentos Libres de Gluten (ALG), que deberá mantenerse de por vida.
La dieta para celíacos, esencialmente una dieta sin gluten, requiere la exclusión total de alimentos que contengan gluten, como el trigo, la cebada y el centeno. Esto implica reemplazar estos granos con alternativas sin gluten como el arroz, el maíz, el mijo y el sorgo, y enfocarse en alimentos naturales como frutas, verduras, carnes, pescados y huevos.
Alimentos permitidos en la dieta sin gluten:
Frutas y verduras: Todas las frutas y verduras frescas, congeladas o enlatadas (asegurándose de que no tengan ingredientes con gluten).
Carnes, pescados y mariscos: Todo tipo de carnes, aves, pescados y mariscos frescos.
Huevos: Huevos de aves y otros tipos.
Lácteos: Leche, yogur natural, quesos y otros derivados lácteos (asegurándose de que no tengan ingredientes con gluten).
Cereales sin gluten: Arroz, maíz, mijo, sorgo y sus derivados (harinas, féculas, etc.).
Legumbres: Frijoles, lentejas, garbanzos, etc.
Frutos secos y semillas: Nueces, almendras, semillas de girasol, etc.
Bebidas: Agua, jugos naturales, café, té, etc.
Alimentos que deben evitarse:
Alimentos con gluten:
Trigo, cebada, centeno, espelta, triticale y derivados (harinas, pastas, pan, bollería, etc.).
Alimentos procesados:
Especial atención a salsas, sopas, snacks y otros alimentos procesados, ya que pueden contener gluten como aditivo o estar contaminados en la producción.
Productos a granel:
Se recomienda evitar productos a granel por el riesgo de contaminación cruzada.
Consejos para seguir una dieta sin gluten:
Leer las etiquetas de los productos:
Verificar que los productos sean aptos para celíacos, especialmente en alimentos procesados.
Evitar la contaminación cruzada:
Tener cuidado de no usar utensilios, tablas de cortar ni ollas que hayan estado en contacto con alimentos que contengan gluten.
Consultar con un profesional de la salud:
Un dietista o nutricionista puede ayudar a planificar una dieta sin gluten equilibrada y adecuada.
Participar en grupos de apoyo:
Compartir experiencias y consejos con otras personas que siguen una dieta sin gluten puede ser útil.
Es importante tener en cuenta que la dieta sin gluten no es solo una cuestión de eliminar alimentos, sino de reconstruir una alimentación equilibrada y saludable.

Redaccion

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