ÉTICA Y MORAL
Cuando Aristóteles escribió Ética para su hijo Nicómano, abrió una puerta que me parece que ni él mismo se daba cuenta de a dónde daba. Los sajones, siguen sin entender la diferencia. Para ellos ética y moral es lo mismo, como ser y estar.
Sin embargo, sin tener que andar hilando tan fino, la diferencia es fabulosa. El problema es que a la gente no le gusta analizar esa diferencia. Y no se enseña a hacerlo. La ética nos lleva a reflexionar sobre la conducta humana. ¿Me explico? A REFLEXIONAR. Es decir que uno mismo es quien podrá elegir entre si conviene o no conviene. Es, en definitiva, una decisión íntima, personal, personalísima. Somos absolutos responsables éticos de la decisión que tomemos.
La moral, por su parte, con su raíz mores compartida con modo, modales, moda, entre otros, está integrada por las normas y reglas que rigen a una sociedad determinada, en un ámbito determinado, en un tiempo determinado. La moral, como la moda, muta, cambia, se adecua a las conveniencias de los tiempos, es decir, a la conveniencia de quienes manejan las conveniencias, valga la redundancia. La ética no. La ética no cambia. La reflexión es intangible, es propia, nos pertenece y nos rige a partir de nuestra propia regencia.
Para la moral, hasta no hace mucho más de un siglo, que una dama mostrase el tobillo, estaba mal. Luego, para la misma moral, en otros tiempos y otras conveniencias, en estos que hoy vivimos, me parece que el límite está dado por las fronteras de las pilosidades pudendas, con el mayor de los respetos, y espero haber sido moralmente correcto.
Para la ética, la desnudez no está ni bien ni mal. Debe reflexionarse cuál es la razón de esa desnudez. Si es para vender un desodorante… y… no sé… Porque, para colmo, pareciera ser que para usarlo hay que ser joven, bello o bella, delgada o delgado, etcétera, etcétera. Bien, bien, no estaría ¿no? Me parece que no es tan ético.
La moral, muy de la mano de las leyes (no sé a qué distancia de la justicia) pondrá los límites etarios para permitir ciertas cosas, al menos de manera evidente, ya que, a escondidas, la moral es mucho más permisiva. Y si nadie ve…
La ética, reflexiona y analiza cada caso.
Y así, un montó más de cosas.

Redaccion

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