SEGÚN PASAN LOS AÑOS.

SEGÚN PASAN LOS AÑOS.

Si fuese un fatalista de los que creen en la predestinación, debería (o podría, no sé) decir “un año menos”. Como no es así, y soy un libre pensador caótico, cada año que pasa es uno más, como cada día, cada hora, cada instante.

Por eso, hoy celebro un año más de vida y brindo a la salud de todos aquellos (¡y aquellas!) que han hecho, y hacen, que este asunto de vivir resulte un hermoso desafío.

Brindo por quienes me amaron, haciéndome sentir que era digno de ese amor.

Brindo por quienes no me han querido, porque me exigieron mejorar.

Brindo por quienes me dieron una mano en momentos difíciles, porque me ayudaron a superar los obstáculos.

Brindo por quienes me pusieron palos en las ruedas, porque me hicieron sacar fuerzas de no sé dónde.

Brindo por los amigos que están, porque alientan el deseo del reencuentro.

Brindo por los amigos que no están, porque me dejaron la alegría de los recuerdos y la responsabilidad de seguir vivo para recordarlos.

Brindo por vos, que estás leyendo, porque, de alguna manera, sos parte de esta vida por la que da gusto brindar.

¡Salud!

(Un brindis especial por todos y cada uno de quienes me saludaron hasta ahora. Y otro por los que me habrán de saludar. Y otro por las dudas. ¡Da gusto brindar, luego!)

 OB.

Hoy nos toca brindar con tu recuerdo. Salud. Oscar Boubée