EL PEPE TIENE RAZÓN

EL PEPE TIENE RAZÓN

Algunos están molestos. Muy molestos. “¡Nos tratan de cagadores a los argentinos!” dicen. Entonces, quienes sabemos quién es Pepe Mujica y a quienes se refiere, salimos, necesariamente, en su ayuda.

Aunque, en honor a la verdad, no salimos nosotros sino la lógica.

Faltos de hábito del uso de la pobre y abandonada lógica, entienden lo que quieren, como quieren y como les conviene.

Si alguien dice “ahí vienen los perros argentinos”, no significa que todos los argentinos sean perros. Significa, simplemente, que están llegando perros provenientes de Argentina, de nacionalidad argentina, si querés. Pero la parte no hace al todo.

Desde luego que “como el ladrón ve por su ojo”, “piensa el ladrón que todos son de su condición”.

El Diccionario de la Real Academia no lo reconoce (pese a haber reconocido tantas barbaridades, como “alverja” por ejemplo), pero para el Diccionario argentino Cagador significa Estafador y eso todos lo tenemos muy claro.

Todo viene a cuento porque el ex presidente de Uruguay José “Pepe” Mujica rechazó la iniciativa del mandatario electo , Luis Lacalle Pou, de querer atraer a empresarios argentinos con beneficios fiscales ya que, subrayó, no quiere que en su país se radiquen "cagadores argentinos".

"En vez de traer 100 mil cagadores argentinos, preocupémonos de que los nuestros inviertan acá", dijo Mujica, y luego agregó: "Tenemos unos 24 mil millones de dólares desparramados por el mundo. ¿Por qué no intentamos que una parte de esa plata venga para el país?".

Hasta el presidente saliente, Tabaré Vázquez lamentó que propongan "retroceder a tiempos que Uruguay superó hace bastante, suscribiendo a tratados internacionales de intercambio de información y lavado de activos". "Sería mucho mejor para el país tener un mercado interno de seis millones de habitantes, porque sería el motor que impulsaría la economía, fundamentalmente cuando cae el negocio en el extranjero", planteó Vázquez.

Lacalle Pou, presidente electo del vecino país, quiere resucitar al Uruguay que fuera llamado “la Suiza de América”. Él mismo pertenece a ese grupo de especuladores financieros que pululan por todos lados. Y entiéndase que esto no es un juicio de valores. Es la descripción de una realidad y una “actividad” que tiene nombres y apellidos, muchos de los cuales identifican a estafadores (cagadores) disfrazados de empresarios, políticos y hasta de buena gente.

Más allá de las posturas maniqueístas de bueno/malo, blanco/negro, derecha/izquierda, ricos/pobres… hay muchos matices. Pretender solucionar la dicotomía ricos/pobres simplificando con la mortadela (o jamón y queso, perdón) del sándwich con una interpolada clase media, es insuficiente. El medio pelo jauretchiano tiene, a su vez, múltiples matices.

Si bien criticado desde el ala marxista de la sociología, la clasificación de clase social de Goldthorpe 1 identifica no menos de siete, sí, 7, clases o niveles, estratos o como quieran llamarlos.

No siendo este (¡ni pretendiendo serlo!) un ámbito académico, podríamos decir que la clase media, a nuestro modesto entender, podría estar dividida en:

MEDIA-MEDIO POBRE

MEDIA-QUE ZAFÓ UN POCO

MEDIA-MEDIA

MEDIA-CON ÍNFULAS

MEDIA- QUE NO DA NI BOLA

MEDIA-TILINGA QUE SE CREE RICA

Los cagadores a los que se refirió Mujica, no entran en estas categorías. Por ahí, algunos de los que no dan ni bola o tilingos destacados se suman, pero, al final, también terminan cagados.

Disculpen lo escatológico de este artículo, pero hay veces que no se puede evitar llamar a las cosas por su nombre.

(La imagen que ilustra este artículo fue tomada de https://www.diarionorte.com/article/187296/clase-media-hecha-bolsa)