¡TRES SEMANAS!

¡TRES SEMANAS!

Sí. Ya han pasado 21 días desde el DNU que establecía:

“A fin de proteger la salud pública, lo que constituye una obligación inalienable del Estado Nacional, se establece para todas las personas que habitan en el país o se encuentren en él en forma temporaria, la medida de “aislamiento social, preventivo y obligatorio” en los términos indicados en el presente decreto. La misma regirá desde el 20 hasta el 31 de marzo inclusive del corriente año, pudiéndose prorrogar este plazo por el tiempo que se considere necesario en atención a la situación epidemiológica.”

En este lapso las zarigüeyas podrán haber tenido hasta 20 crías ya que su período de gestación es de 12 o 13 días.

Las hembras de ratones también habrían parido, ya que el período de gestación de estas es de 18 días.

Las ratas ya estarían a punto de parir, ya que en el caso de estas la gestación es de 22 días.

¿Cómo? ¿Las ratas y los ratones no son lo mismo? No. Ni parientes son. Las ratas pertenecen al género rattus y los ratones al género mus.

Dentro de pocos estaremos en el tiempo de parir de las conejas (33 días) o de los canguros (entre 30 y 40 días).

Muchas cosas ocurren en la naturaleza mientras cumplimos la cuarentena. Y si somos conscientes y nos quedamos en casa, podremos ver cómo nos recuperaremos de esta peste tal como siempre ha ocurrido en la historia de la humanidad.

Dejemos que los apocalípticos de la economía vaticinen futuros desastrosos. Probablemente los sean para ellos, que quizás tengan que aprender a convivir con una nueva realidad, muy distinta a la que están acostumbrados.

Muchos de nosotros, es muy probable que apenas logremos ver el inicio del proceso, pero podremos marchar en paz sabiendo que nuestros hijos, nuestros nietos y quizás nuestros biznietos puedan disfrutar de una sociedad más justa, más solidaria, más equitativa.

¿Y después? Como dice el tango Naranjo en flor:

“Después, qué importa del después,

toda mi vida es el ayer

que me detiene en el pasado…”