EL PROBLEMA DEL TAMAÑO
Grande o pequeño es relativo. Todo es en función a qué y quien sea el que mide. Hay quienes lo prefieren más chicos, a otros les sirve más grande. Pero, en cualquier caso, lo importante es que sirva.
Alberto Fernández hizo referencia a la posible creación de nuevos ministerios y el cuco del gigantismo estatal empezó a ser exhibido por quienes una y otra vez hablan de la necesidad de reducir el estado. A ellos si es grande les duele, porque afecta a sus intereses individuales, exclusivos santos de la devoción de los liberales de ayer, de hoy y de siempre.
Los defensores a ultranza del estado pequeño son los mismos que prefieren que todo esté en manos privadas y que, de ser posible, no se paguen impuestos por nada. Generalmente son los que ya tienen la vaca atada, participan de los negocios de la energía y los servicios, por ejemplo, y les importa un comino lo que le pueda pasar a “los negros de mierda” como habitualmente se refieren a la clase obrera o sectores desposeídos.
A decir verdad, no es muy interesante tener que pensar en vender los regalos de la abuela. Tampoco lo es tener que empezar a pensar en serio en vender los recursos naturales. Pero…¡qué le vamos a hacer! Si no tenemos un mango, le debemos a medio mundo, la gente tiene hambre, lo enfermos no tienen remedios, los chicos no pueden ir a la escuela… ¡qué le vamos a hacer! Habrá que vender Vaca Muerta aunque se enojen los que viven haciendo guita vendiendo sus vacas vivas.
Dado que además de la referida es probable que haya que empezar a negociar la explotación de otras minas, podría darse el caso de que sea necesario un ministerio ad hoc que se dedique pura y exclusivamente a ese asunto.
“¡Pero eso va a generar más empleados públicos!” Y… Sí.
“¡Va a significar más costos!” No necesariamente.
“¡Vamos a alimentar más vagos!” ¡No jodas! Si vos no alimentas directamente a nadie. Ese verso está tan gastado que lo repiten a diario sin la menor idea de qué es lo que dicen ni porqué.
Si tenés una verdulería, no te va muy bien y un día te ofrecen incorporar pollos para vender, una vez que analices el negocio deberás incorporar más personal sí o sí. Porque no podés manipular verduras y pollos a la vez, porque los ámbitos de atención son distintos, porque… (la lista es bastante más larga). Supongo que se entiende el ejemplo ¿no?
En síntesis, el tamaño no es lo importante sino cómo se lo use.

Redaccion

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